Traducción del P. Petr 2 40 (a), un papiro del 30 de noviembre del año 224 a. C.,
en el que se conserva la carta que Manrés,
en el que se conserva la carta que Manrés,
un cazador de elefantes del Egipto Ptolemaico, envió a sus compañeros
que permanecían apostados en la base de caza, en algún punto
de la costa africana del Mar Rojo. Las condiciones que debían soportar
estos hombres, la mayoría egipcios que hablaban griego,
eran terribles, pues las bases estaban situadas en puntos remotos, en
regiones áridas, sin agua dulce, sin ganado y sin cultivos.
Las bases de caza fungían también como puertos
desde donde se embarcaba a los elefantes
Las bases de caza fungían también como puertos
desde donde se embarcaba a los elefantes
y se les transportaba hacia el norte, para incorporarlos a los ejércitos de la corte Lágida,
que había hecho fuertes inversiones en esta empresa.
Los Ptolomeos estaban interesados en la captura de los paquidermos
para armar sus ejércitos y enfrentar a los Seléucidas en sus constantes
disputas por la Celesiria. Como los Seléucidas les bloqueaban la ruta
hacia la India, los primeros Ptolomeos debieron buscar la forma de
proveerse de animales en su propio territorio, hallar la forma de entrenarlos
y de transportarlos por mar ya que la ruta terrestre era parcialmente impracticable.
Para esto último, tuvieron que inventar una barca especial, llamada elefantegos.
Los elefantegoi encallaban con frecuencia en los bajos fondos del Mar Rojo,
lo suficientemente lejos de la costa como para que todos sus tripulantes
murieran de hambre y sed si el rescate no llegaba pronto.
que había hecho fuertes inversiones en esta empresa.
Los Ptolomeos estaban interesados en la captura de los paquidermos
para armar sus ejércitos y enfrentar a los Seléucidas en sus constantes
disputas por la Celesiria. Como los Seléucidas les bloqueaban la ruta
hacia la India, los primeros Ptolomeos debieron buscar la forma de
proveerse de animales en su propio territorio, hallar la forma de entrenarlos
y de transportarlos por mar ya que la ruta terrestre era parcialmente impracticable.
Para esto último, tuvieron que inventar una barca especial, llamada elefantegos.
Los elefantegoi encallaban con frecuencia en los bajos fondos del Mar Rojo,
lo suficientemente lejos de la costa como para que todos sus tripulantes
murieran de hambre y sed si el rescate no llegaba pronto.
Los cazadores apostados en las bases dependían por
completo de las provisiones que les llegaban por mar
completo de las provisiones que les llegaban por mar
en los mismos barcos en que luego se transportaba a las bestias.
Esta carta es un documento que comprueba la exactitud de la información transmitida
por los pocos autores helenísticos que trataron el tema, como Agatárquides de Cnido.
De Manrés para Nektenibes, Atibes, Petosires
Anfites A[...
Erieutes, Sothoutes, Pet[...
A[...], Petexontes, A[...
5 Horos, Pakereutes, Hierón
...] y para los demás ciudadanos:
saludos a todos. Que estén fuertes
todos, que se encuentren bien, y que gocen de salud
también ustedes. Encontrándome
10 [....]
10 a ustedes [...
los [...
no desanimen,
tengan valor, pues poco
tiempo les falta: ya se prepara,
15 en efecto, el relevo
y ya fueron elegidos los cazadores
que van a presentarse
con el estratego.
Los asistirá también desde
20 Hierópolis una barca
que llegará en poco tiempo [...] de las piras
y el elefantego que está
en Berenice, también éste
[...]
escríbanme a qué precio
25 llegó entre ustedes el trigo
desde que el elefantego nau-
fragó y, en cuanto a ustedes,
soporten hasta que los vuelva
a ver con buena salud.
30 Que estén bien. Año 24,

Qué oportuno :)
ResponderEliminarMe honra mucho tu visita, Pedro Miguel.
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