domingo, 16 de agosto de 2020

Dos poemas de Adelaide Ivánova

 


el ministro

 

 

si pudieran los hombres blancos en bruselas

y thomas de maizière oír este poema mío

quedaría resuelto el problema de las fronteras

fíjese bien sr. ministro

en mi cama no se pide visa ya he intercambiado

sábanas y fundas sucias de semen made in

españa hungría austria zimbabue irak

alemania somos la alegría los unos de los otros

y dígame sr. ministro

de no ser por nosotros ¿quién más la sería? ¿y quién

propiciaría el crecimiento de sus índices demográficos?

según fatou diome de él somos

un 40% responsables en serio dígame sr. ministro

sin nosotros los expatriados ¿de dónde vendrían tantas delicias

las tesis los ensayos la vida los antros y los 

cuadros con los cuales lucran sus museos

de dónde vendrían los libros premiados con los cuales

lucran o lucraban sus polvosas librerías?

¿habría para pasolini este hombre europeo un futuro

más duradero si se hubiera pasolini refugiado?

tal vez habría muerto en siria en libia o en casa

de la chingada menos por ser refugee y más por ser

maricón (sí otro gran problema pero ese no es

hoy el punto del poema) ya me he acostado en futones tapetes

colchones y alfombras de toda suerte de gente incluso

los de budapest los más cornudos actualmente

(los jugadores de golf de melilla no son menos siniestros)

el secreto sr. ministro

deje le explico es abrir fronteras y corazón ser

buenos como lou salomé que tuvo la caridad de coger

con nietzsche y para su propio deleite encima le puso con rée y (dicen)

rilke ser buenos con quienquiera sin que importe el color

del pasaporte ni del sujeto sólo dando mucho de lo 

que sea: una visa un techo un trabajo un hallo un medio

de transporte más seguro y ventilado que un camión

un destino más humano que ése injusto y raso hacia el que

usted y yo y petra laszlo mandamos al padre en fuga y a su hijo

(el suelo).

 

 

 

el zopilote

 

 

cuerpo del delito es

la expresión usada

para los casos de

infracción en que hay

en el sitio marcas del evento

infraccional

cosa que hace del cuerpo

un lugar y de delito

un adjetivo el examen

consiste en ver y ser

visto (las fiestas también

consisten en eso)

 

acostada en una camilla con

cuatro médicos alrededor

platicando al mismo tiempo

sobre las mucosas la huelga

la falta de vasos desechables

y decidiendo ante mis piernas

abiertas si al final de su

guardia irían todos al bar

el doctor del instituto

de medicina legal redactó su acta

sin mirarme a la cara

y hablando por celular

 

el doctor y yo tenemos un cuerpo

y por lo menos otra cosa en común:

nos encanta hablar por teléfono e ir al bar

el doctor es una persona

trata con muertos y con mujeres vivas

(a las que llama piezas)

con cosas.

 




Estos poemas pertenecen al poemario O martelo, de Adelaide Ivánova, publicado bajo el sello Edições Garupa en 2017.


Foto tomada de: poetrytranslation.org 

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