divina violencia
EL CINISMO PIDE A LOS DESPOSEÍDOS QUE ACEPTEN EL ULTRAJE
COMO UN DEBER MORAL. EL ÚNICO DEBER MORAL DE LOS DESPOSEÍDOS ES DESTRUIR EL
CINSIMO CON ULTRAJE.
¿habría –
oda o elogio –
senda sutil
o soportable –
en que yo pudiera
ponderar lo indecible,
en que pudiera
inscribir lo que es
execrado;
para que un
entendimiento
trastornado
se tornara
al fin
inteligible?
La suma
tras un verso,
extraño léxico
en regreso –
inversa así
la duda que
asoma la deuda
reincidente,
antigua,
rediviva:
el viejo dedo
que se encauza
hacia la herida.
Armenia
hay una dimensión doble de la historia escrita a partir de
los testimonios de un sobreviviente. ciertamente es un discurso sobre el
pasado. pero antes que nada es un discurso sobre el presente, o más bien, un
discurso acerca del proyecto que el sobreviviente tiene sobre el interlocutor.
con un sobreviviente, entramos en la fosa común del pasado con nuestros ropajes
actuales, como los apóstoles de un cuadro renacentista o dante en el infierno.
el alfabeto sobre el escudo
revela la hierba, la arena abreviada
nosotros, devenir débil soplo sordo
nosotros, memoria y olvido de una raza
Discutir sobre política
EN LA CRISIS, UN DESPLANTE DE LOCURA ES UN DELIRIO DE LO
REAL.
todo
melifluo,
incierto,
ciertos versos
insistían
en volver:
vagaban
aquí y allá
en raros
intervalos –
intersticios
del hospicio.
hoy, tienen
sentido;
tienen abrigo:
los locos
son los
otros.
Imperativo categórico
LA NO-VIOLENCIA ES UN LUJO DEL QUE NO TODOS PUEDEN SERVIRSE
oráculo manual
un gesto desdeña
palabras:
el pasado se funde
con el futuro
en un paso –
la verdad de sí
tiene el vigor de las
verdades –
nada más
sino unir
el ser al tiempo
el deber al devenir.
La muerte de un hombre libre
LA ‘L’ MAYÚSCULA QUE DEBEMOS A LA PALABRA ‘LIBERTAD’ ES TAN PROVISIONAL
COMO NECESARIA
I.
un tiempo ciego
se descorre –
se desgarra
impasible
a la
rutina:
un hombre libre
está
muerto
y mi mente vaga
en la neblina virgen
del día.
tarde o temprano
brotaría la lástima
a contrapelo
de nuestros gritos –
a
contratiempo
de
nuestros llamados
la vida
labra
el momento
de la palabra:
muerto.
vana
es la lucha
(lo sabe todo):
sobre todo el luto
bebió
y brindó
por su cuota de versos.
nueva
es la batalla
rasgada con la navaja
en el horizonte
del hoy;
en la aurora de la hora
en
que desatina el
presente
es necesario estar vivo
es necesario tener fuerza
matar
al cinismo
joven
antes
de que sepulte
la
idea de un hombre
junto con su cuerpo.
II.
desde el palacio
un enemigo de la libertad
brinda
por el valor
del hombre libre;
la palabra ‘humanismo’
resuena pálida
entre
sus labios
en la catedral fría
el gobernador
encarga un réquiem
hipócrita,
reza con ardor
mira al techo absorto:
agradece a dios
que un hombre libre
esté muerto.
el partido encargó municiones
para homenajear
al hombre libre:
la andanada
será
disparada
contra
la fila
trémula
de
disidentes.
un presidente
lamenta
sinceramente
todos ríen
todos lloran
hay palabras
y gestos
suficientes
para darle al aire
nauseas.
pero un hombre libre
sabe
que un hombre libre
no necesita
caricias falsas
para dormir tranquilo:
menos aún
para
MORIR.
III.
grabamos
nuestros
nombres
en
los muros
donde
fusilaron
a
una raza
y
quieren borrar
el
único alfabeto
que
nos quedó –
se sientan sobre
los
pliegues
de
un milenio
de
barbaries
y
quieren fumarse
la
memoria
de
la humanidad
en
una pipa.
el momento es incierto,
es oscuro,
hasta
la poesía
arde
en la hoguera
del
absurdo.
hasta la crisis
está
en crisis:
la salida
es
un tiro sordo,
en
tinieblas.
pero
es cierto
que
vagamos demasiado
sobre
la fosa común
de la humanidad
como
para olvidar
por vanidad
y
tan pronto.
poema shibolet II (experimentación)
de acuerdo con la biblia (jueces
12:1-7), en la guerra entablada entre efraimitas y galaaditas, se reconocía a
los efraimitas (y en consecuencia se les asesinaba) porque no podían pronunciar
la palabra ‘shibolet’ (pronunciaban ‘sibolet’). hoy en día se dice que un shibolet
es aquella palabra de cualquier lengua cuya pronunciación es imposible para los
extranjeros. hay muchos casos históricos y ficticios de genocidios basados en
la prueba del shibolet: se distinguía al outsider por una frase o palabra y, enseguida, se le mataba.
el siguiente poema se sirve de shibolets
en catalán, portugués, danés, ruso, polaco, castellano, frisón, finlandés y
holandés.
schibolet II
Setze jutges d’un mengen
Fetge d’un penjat
Pão, garbanzo, scheveningen,
En griene tsiis wa’t dat.
Soczewica, net sizze kin
Francisco höyryjyrä
Rødgrød med młyn
Doroga, fløde, brea.
Se a fenda boquiaberta
Abismasse o verbo enfim
Ao intent d’alma inquieta
No words would claim within.
Encore…
dans la rive
sonnerait
Son
profond
schibbolet.
poema shibolet
shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhibbolet
[Del pacto de los vivos]
Del pacto de los vivos
el acto final quede sellado
Que la silla de los carros
De ningún sol coronado
Enarbole al fin el sordo
Y pálido murmullo
Que tiembla nervioso y silente
Entre los gritos vanos
De nuestras llagas
retraso y eminencia
beckett cioran proust certeau rochefoucaluld agamben
todas las frases que he leído en los últimos 10 años son
viscerales
absolutamente vitales. imprescindiblemente exigentes
hay que vivir de alguna forma aquello
las plumas hundidas en las tinieblas del presente
intempestivamente se exige un sacrificio o gesto
shakespeare dostoyevski foucault levi baudelaire
no
sé qué hacer.
Los textos en portugués están publicados en esta entrada de la revista Modo de Usar & Co.

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